5 abr 2007

°o.O TAN SIN VOS O.o°


Siempre lejos es tan lejos...
y siempre soy tan sin vos.
Siempre los días son tan noche...
y siempre soy tan sin vos.
Siempre la vida es tan nada...
y siempre soy tan sin vos.

1 abr 2007


°o.O NO DEJO DE EXTRAÑARTE O.o°

La mañana que se avecina
con la luz de un nuevo día,
y yo, que tan sólo soy sombras.

El aire todo que se envicia
con el son de una dulce melodía,
y yo, que no tengo oídos.

La brisa que entra de repente
golpeando la ventana a su paso,
y yo, que no siento en la piel.

Las horas que se precipitan ansiosas
inaugurando una nueva eternidad,
y yo, que no dejo de esperarte.

Lágrimas que llueven de mis ojos
las penas de otra noche ausente,
y yo, que no dejo extrañarte.

28 mar 2007


°o.O UN TANGO O.o°

Los acordes de un tango
que resuenan en mi cabeza,
y las imágenes de nosotros
proyectándose en mi memoria.

Un acordeón que se desgarra
en un son de llanto melancólico,
por aquel tango que me invitaste
y yo, por pudor, me negué a bailar.

Unos cuantos punteos en mi cabeza
marcando el 2 x 4 de un tango que
aguarda en una mesa solitaria del salón
que tu alma y mi alma se le animen.

Estos son acordes de un tango
que no tiene ni principio ni final,
y nunca antes fue bailado,
sencillamente, porque vos y yo
somos dueños de ese tango.

26 mar 2007

°o.O HOY, LÁGRIMAS O.o°




Hoy no hay letras que desborden,
no hay versos que afloren,
no hay palabras que me digan.
Hoy tan sólo me quedan:
lágrimas.


Para quien guste beberlas.

25 mar 2007


°o.O HAS DE ODIARME O.o°

Se que ésta noche has de odiarme tanto o más de lo que me amas. No querías palabras, no más, ya no querías decir y tampoco escuchar. No querías palabras, vocablos vacíos y frases difusas en el espesor de tu tormento. Necesitabas tan sólo que estuviera, en silencio quizás, a la par. Necesitabas un abrazo, fuerte, muy fuerte, de esos que duelen, que penetran.
Se que ésta noche has de odiarme amor, y yo también he de odiarme tanto y mucho más también. Porque no querías palabras, no necesitabas más palabras, tantas siempre… y eso te di quizás sin darme cuenta.
No querías más de lo mismo, no; la tristeza de tu alma reclamaba más, mucho más de lo que te pude dar. Necesitaba quizás tan solo una caricia, sentir el abrigo de mis besos… necesitaba curarse de ausencias. Y yo no estuve ahí.
Se que esta noche has de odiarme tanto o más de lo que me amas. Por eso he de adentrarme una vez más en éste valle de sombras donde me aguardan con ansias los tormentos de mi alma.