15 ene 2007

ºo.O EL HALO DE TU IMAGEN O.oº

El halo de tu imagen,
inagotable,
imborrable,
habita en mí,
resplandece en mí,
recordando a mi alma,
en cada instante,
tu inmenso amor.

12 ene 2007

ºo.O POEMA VII O.oº

Quisiera por un momento
experimentar la dicha
de dejar de ser la pluma
y convertirme en la hoja.

Sentir la suavidad de tu trazo
recorriendo mi cuerpo
en figuras redondeadas
que forman letras, palabras,
y versos...

Sentir las caricias del amante
embebidas de tinta en el pincel,
imprimiendo sus tantas pasiones,
en cada recoveco de mi cuerpo.

Quisiera por un momento
ser sólo una página del libro,
sentir esa mirada atrapante
deslizándose por estas letras
que no podrías dejar de leer.

Sentir tus manos explorando
cada centímetro de mi piel,
en busca de esos versos ocultos
que completan el poema.

Quisiera amor que me trates
como a las hojas de un libro.

10 ene 2007

ºo.O AGUAS... O.oº

Soy...

temor,

ansiedad,

deseo,

nostalgia,

vacilación,

silencio,
cientos de voces,
risa,
llanto,
miedo,
incertidumbre,
poesía,
emoción,
locura,
convulsión,
sueño,
pesadilla,
amor...


Aguas éstas en las que naufrago entre eternos sueños y vigilias lejos de vos.

... ansiando llegar a tu encuentro.

31 dic 2006


ºo.O TROZADA O.oº

El alba me encuentra haciendo incisiones,
profundos y jugosos tajos en mi pálida carne,
un cuchillo de carnicero perdido en un cajón
tuvo el honor de asistirme en mi osadía.

La primer estocada fue decisiva, vacilante,

los nervios aflorando, el temor latiendo,
esos intensos escalofríos en el cuello,
al dar cuenta de que no habría vuelta atrás.

Tan profundamente intenso como excitante

fue el ardor que sobrevino ante el primer puntazo,
precisamente sobre una de mis muñecas,

dejando así caer una de mis manos al suelo.

Lejos de amedrentarme y deponer mi acto,

sentí una especie de éxtasis interestelar,
no tardo en llegar el segundo zarpaso
y rebané sin premura mis labios rosados.

La sangre tibia drenando por mi cuerpo,

los pedazos de carne cayendo uno tras otro,
mi excitación yendo en aumento cada vez
al imaginarte saboreando mis trozos
embebidos en tibia sangre coagulada.

He dejado para el final un postre suculento,

lo he reservado celosamente esperando,
tras años de añejamiento, brindártelo entero,
más vivo que nunca, tan tierno como ninguno.

El filo del cuchillo me penetra nuevamente,
ésta vez por el lado izquierdo de mi pecho,
y ensarta por el centro a mi latiente corazón,
tómalo amor, es todo cuanto poseo y es tuyo.