4 jun 2007


°o.O AHÍ ESTAMOS O.o°

Ahí estás, dormido,
profundamente,
dulcemente,
dormido, y a mi lado.
Aún no aclarece, no,
y ansío con desesperación
que jamás suceda.
Ahí estás, dormido,
plácidamente entregado,
todo para mí.
Aún no aclarece, no,
quizás el velo de la noche
oyó mis súplicas.
Ahí estás, dormido,
tendido, esperándome.
Ahí estoy yo, sí,
abrazando tu pecho
en una suave caricia.
Ahí están mis piernas,
entornándose a la calidez
de las tuyas.
Ahí están mis labios,
deslizándose, posándose,
poseyendo los tuyos.
Ahí estamos nosotros,
solos vos y yo, y la noche.
Ahí están nuestros cuerpos,
nuestro calor, nuestro sudor.
Ahí están nuestras almas.

29 may 2007


ºo.O NOCHE GRIS O.oº

Noche gris y helada
ésta que discurre,
aletargadamente,
al son de minuteros
que sólo habitan en mi mente,
y anidan en mi alma.

Noche de silencio
audible, persistente,
de litros de café y libros,
de ausencia de sueño
y melancolía.

Noche agónica,
interminable,
de deseo ardiente
y profunda nostalgia
del amor ausente.

Noche solitaria
ésta que transcurre
con paso sigiloso,
a tientas,
para evitar que
desvanezca,
la proyección de
tu imagen
en la penumbra.

26 may 2007


ºo.O POEMA IX O.oº

La inmensidad,
en su máxima expresión,
si no es ella en sí misma,
el infinito.
¡La fascinación!

Ese rapto hipnótico
en que quedo envuelta
y soy presa.
Un paso, y otro más,

una prenda y otra más,
y nada me detiene.
Cálida y sensual, la brisa
juega con mis formas.
Ya puedo sentir en mis pies

romper los primeros versos,
y la excitación,
sube por mi cuerpo.
Un paso, y otro más,
las letras que me toman
y yo, que me dejo sumergir,
más adentro, más adentro.
Y allí, en las profundidades,

naufrago,
hasta que un poema, con su fuerza,
me devuelve a ésta superficie.

24 may 2007


ºo.O RETAZOS O.oº

Retazos de un tiempo
que ya es pasado,
visiones casi borrosas
de un camino ya andado.
Regresión melancólica
a un sinfín de fotos viejas.
Instantáneas mentales,
que desordenadas,
se apilan en la retina.
Huellas de un tiempo
que se ha esfumado,
casi bordeando el olvido.
Un sabor agridulce que
se asienta en la boca,
ante el avance incesante
de ese cruel tono sepia
sobre nuestros pasos.
Pinceladas de una vida
que ya tan solo persiste
en nuestra memoria.