24 may 2007

ºo.O RETAZOS O.oº

Retazos de un tiempo
que ya es pasado,
visiones casi borrosas
de un camino ya andado.
Regresión melancólica
a un sinfín de fotos viejas.
Instantáneas mentales,
que desordenadas,
se apilan en la retina.
Huellas de un tiempo
que se ha esfumado,
casi bordeando el olvido.
Un sabor agridulce que
se asienta en la boca,
ante el avance incesante
de ese cruel tono sepia
sobre nuestros pasos.
Pinceladas de una vida
que ya tan solo persiste
en nuestra memoria.

13 may 2007


ºo.O LAGRIMAS DE LA INFANCIA O.oº

Fría brisa, densa neblina,
y el día que se amanece.
Pequeñas y suaves gotas
que caen incesantes
sobre una cálida alfombra.
Son trocitos de lágrimas
que se desprenden
de una desilución temprana.
Pequeños terrones de lágrimas,
éstas que se escabullen
entre diminutas manos.
Son lágrimas de la infancia,
pequeñas gotas cristalinas,
que develan los restos ya
de la más pura inocencia.

3 may 2007


°o.O ROSA MUERTA O.o°

Ella solloza tendida
en su inmensa cama
de rosas muertas.
Sólo el polvo de
esos tantos años
de encierro persiste,
esparciéndose,
arropándola.
Ella solloza, despojada,
ni sus ropas le quedan,
pues se han ido con
la llegada de las polillas.
Sólo un atisbo de luz
que cuela por la ventana
denuncia la estadía
de un nuevo día.
Ella solloza, deshecha,
y se pregunta: “¿Cuánto más?”.
Las marcas de tantas lágrimas,
llagas, heridas abiertas,
dejándose podrir lentamente.
Ella solloza tendida
en su inmensa cama
de rosas muertas,
la pérdida de su amante.
Ella solloza, y se pregunta:
“¿Cuánto más?”.

27 abr 2007

°o.O MI PRIMER TIRAMISU O.o°

Tan solo anteayer mi única preocupación era conseguir queso mascarpone para hacer un tiramisú, mi primer tiramisú. Antes que nada me aseguré de conseguir la receta del tiramisú, parece sencillo a simple vista. El problema era conseguir el queso que no es muy común, según leí por ahí es semidulce. Raro. A pesar de éste inconveniente en mi aventura culinaria, era feliz, muy feliz de sólo imaginar lo mucho que le gusta éste postre a la luz de mi vida.
Pero la vida siempre tiene una estocada preparada para mí, debería haberlo imaginado, que ilusa…
Hoy piso la realidad, otra vez, ésta en que solo estoy yo con mi soledad, ésta que siempre fue frío y sombras, ésta a la que temía tanto volver. Aunque creo que nunca me fui, o peor aún, nunca me dejaron ir.
Tengo miedo, mucho miedo, tanto que mi cuerpo no deja de temblar, hasta tipear estas letras me es difícil.
De repente puedo ver ese queso mascarpone derramado en la mesa, y dejándose gotear sobre el piso. Y pensar que camine tanto buscándolo…
Que ilusa, creer que la felicidad completa me podía tocar, a mí tan solo.
¿Por qué no puedo torcer mi destino?
Estas letras no le pertenecen a Puravida, porque no pretendo hacer poesía, solo soy yo, Mariana, tratando de alejar los tormentos de mi alma.

11 abr 2007

°o.O PASOS SILENTES O.o°



Cientos de pasos, miles de pasos, en la transitada peatonal de la ciudad de Córdoba. Puedo oírlos claramente, desde lejos ya se los oye venir con su paso apresurado, marcando el ritmo de una mañana agitada en ésta gran ciudad.
Muchos son los pies que recorren la peatonal cada día, y todos se dirigen hacia algún lugar, muchos están llegando tarde, o simplemente, no quieren perderse el colectivo de las y cuarto. Son pasos cortos y rápidos, son zancadas y hasta corridas por momentos. Son adultos, jóvenes y niños, también ancianos.
En ésta mañana de otoño, la brisa fría se cuela entre el gentío y hace tiritar a más de uno que osó salir con poco abrigo. Es uno de esos días en que uno desearía quedarse en casa tomando unos mates calentitos con facturas.
La peatonal se haya abarrotada de ruidosos pies que vienen y van. Y de pronto un silencio entre tanto taconeo. Miro a mí alrededor, pero nadie parece notarlo. Es extraño.
Sigo aburriéndome con el son monótono del paso de los transeúntes junto a mí, mientras cuestiono la normalidad de éste acto de sentarme a escuchar pasos.
Otra vez el silencio, prácticamente absoluto que se mezcla entre los tantos pasos. Ahora estoy segura de haberlo sentido, pero nadie más lo nota. O al menos lo disimulan bien.
El silencio va haciéndose cada vez más grande y los pasos se van perdiendo lentamente, casi ya no los oigo.
Entre los cientos de pies de ésta peatonal, puedo percibir levemente dos pequeños pies que se abren paso entre el resto. Avanzan tímidos, como pidiendo permiso, casi fantasmales; y están desnudos.
Los otros pies, encaminados a sus obligaciones le pasan al lado, por encima, a través… Ninguno nota la presencia de éstos otros, distintos de ellos, pero tanto o más valiosos.
Estos son pies cansados, llenos de frío, sucios de tanto andar, son pies de la calle, pies desnudos... y estos, estos son pasos silentes, pasos que quizás no lleguen a destino.

5 abr 2007

°o.O TAN SIN VOS O.o°


Siempre lejos es tan lejos...
y siempre soy tan sin vos.
Siempre los días son tan noche...
y siempre soy tan sin vos.
Siempre la vida es tan nada...
y siempre soy tan sin vos.