12 jun 2006

°o.O HOY ME TOMO DE LA MANO O.o°



Una vez más, la madrugada me invita a recorrerla con mis palabras. Cada vez se me hace más frecuente la necesidad de compartir tiempo conmigo, de abstraerme del mundo que me rodea y dedicarme simplemente a mí… a conocerme, a charlar conmigo, a pensar, a amalgamarme con mi yo interno.
No hace mucho que descubrí el placer de la soledad, y de compartir tiempo con mi yo interno que tan abandonado creo haber tenido. Sólo fue hace una semana…
Me recuerdo sentada bajo la ducha, sintiendo como el agua cálida golpeaba sobre mi espalda... Y yo no pensaba en nada. Mi mente se puso en blanco y sólo existía ese momento de paz… las gotas de agua caliente cayendo por mi cuerpo, y mi yo interior gozando de placer al sentirse amado.
Fue un fin de semana en que me dediqué a salir con conmigo; fuimos al cine, nos sentamos en un bar a tomar un café y mirar a la gente pasar, dormimos juntas… Hacía tiempo que no me sentía tan plena, con tanta vida, tan querida…
En el café conversamos… conversamos mucho. Le conté de mis andanzas, mis penas, mis pasiones… ella me contuvo, me aconsejó… como sólo una gran amiga sabe hacer. Entre otras cosas, me dijo que me calmara, que no anduviera de prisa, que pensara, que me olvide de los que los otros piensan o esperan de mí… me pidió que viviera.
Ella y yo nos tomamos de la mano, hace tan sólo una semana, y ahora siento que ya no se vivir sin su compañía. Por momentos me siento casi al borde de la locura, presiento que mi razón de fuga lentamente bajo la puerta y las tinieblas de la demencia se apoderan de mi ser.
Es entonces cuando tomo a mi yo interno de la mano y me voy con ella de paseo por los senderos de la serenidad. Pero cada vez se me hace más difícil volver, me cuesta alejarme de ella, me cuesta despedirme. Es tan placentero estar a su lado…
Hace tan sólo una semana, yo era como un barco a la deriva en altamar. No encontraba el rumbo, sentía que mi cabeza iba a estallar en mil pedazos, no encontraba consuelo para mis penas, mi alma se arrastraba por el suelo, y mi espíritu se balanceaba en la cornisa. Hace tan sólo una semana, era simplemente un alma en pena, un ser errante y vagabundo que se perdía entre la gente... un fantasma.
Ahora encontré la otra parte de mí que se había perdido, que había dejado de escuchar, que había encerrado en un placard… Me encontré a mí misma, finalmente… y no me voy a dejar escapar. No otra vez…

2 jun 2006

°o.O ABISMO O.o°



La madrugada me sorprende llorando,
son las primeras lágrimas que te dedico.
Ya no se como convivir con tu ausencia
y los días se han tornado interminables.

El desquicio se apodera lentamente de mí
y siento mi cabeza a punto de estallar.
Ya no se como seguir sin ti a mi lado
y la noche me atormenta con tu imagen.

Necesito arrancarte de aquí adentro,
pero nunca me enseñaron a hacerlo.
Dicen que cuando se ama se está vivo.
Entonces, ¿por qué muero yo?

Cuando mi mirada se pierde en la tuya
imagino una y mil veces lo que harías,
si tan sólo me robara un beso de tu boca.
Pero el miedo a saberlo me quita del trance.

El abismo está próximo, puedo verlo a mis pies.
Siento que caigo, cada vez más profundo,
y la claridad se nubla, la realidad se pierde.
Siento que caigo, cada vez más profundo,
y la vida me suelta, el alma me abandona.

1 jun 2006

°o.O COMO SABER SI ME LEES O.o°



Cómo saber si me lees, cómo saber si te enteras,
o será que estas palabras se escriben en la nada
y se pierden en el más cruel de los olvidos.

Si tan sólo me leyeras podrías verme,
porque no soy más que lo que escribo.
Partes de mí se desprenden en cada verso
y un poema roba mi último aliento y te lo regala.

Cómo saber si ahora me estas leyendo,
o será que mis palabras no te llegan a tocar.
¿Y si mi vida se escapa tras versos que jamás leerás?
Como saber lo que provoco en ti cuando te miro.

Si tan sólo me leyeras podrías sentirme,
porque cada verso está escrito en mi piel.
Cómo saber si en realidad escribo para nadie
y la muerte me espera ansiosa al final de un verso.

Si tan sólo me leyeras podrías amarme,
porque al hacerlo me estás acariciando.
Cómo saber si me lees, cómo saber si te enteras,
cómo saber si el tiempo ya se acabó para mí.

8 may 2006

°o.O KILÓMETROS DE PERFECTA TRANSICIÓN O.o°



Kilómetros de perfecta transición
que se funden en un lejano horizonte,
y en el medio, un amor que agoniza
porque se han perdido dos amantes.

Una tenue luz se apaga en la noche
ya cansada de luchar por subsistir.
La Madre Tierra la toma en su regazo
y en el cielo nace una nueva estrella.

La pena de un amante se ahoga
sobre una fría lapida de mármol,
será su última caricia desolada
en forma de lágrimas enlutadas.

Kilómetros de perfecta transición
los separan entre la vida y la muerte,
y un amor sangra en medio de la nada.
El amante ya no quiere caminar solo.

Otra tenue luz se apaga en la noche,
y una nueva estrella nace en el cielo.
Dos sepulcros, dos amantes y un amor,
arropados hasta el fin por la Madre Tierra.

14 abr 2006

°o.O HOY TE AMO O.o°


No puedo recordar el momento exacto
en que te metiste en mi mente,
ese preciso segundo en que permití
que tomaras mi alma por asalto.

No puedo recordar el instante
en que te quise por vez primera,
ese pequeño gesto que admiré
y guardé para siempre en mi alma.

No se que fue lo que hiciste,
no se que fue lo que dejaste de hacer.
Hoy desperté y te amé como nunca
al dibujarte sonriendo en mi mente.

El día se aleja en una lenta agonía
que se hace insoportable cada vez,
al dejar en descubierto éste amor
que rompe como olas en mi corazón.

No puedo recordar el instante
en que te quise por vez primera,
pero es seguro que no olvidaré jamás
cuanto te estoy amando hoy.

20 mar 2006

ºo.O NONOS O.oº


En este ultimo tiempo los recuerdos que vienen a mi memoria con considerable frecuencia, son de mis abuelos. Hace ya varios años que he quedado huérfana de abuelos, pero a veces la nostalgia de aquellas ausencias pesan en el alma y extrañarlos resulta inevitable. Sólo dos de mis cuatro abuelos han sido importantes en mi vida, ya que a los otros no he llegado a conocerlos. Ellos son: mi abuela paterna “nona Inés”, y mi abuelo materno “nono Luis”.
Quisiera escribir tantas cosas acerca de ellos, pero las imágenes se reproducen a borbotones en mi cabeza y son tantos recuerdos y sentimientos que no puedo plasmarlos con claridad. Sólo puedo decir que extraño las manos grandes y fuertes de mi nono, sus geniales latiguillos cotidianos, sus dichos del campo, su andar por la casa, sus mesadas cada vez que aprobaba una materia del colegio, sus lágrimas de emoción por cualquier cosa, sus inolvidables: “¿así que te ai’ hecho la rabona?”, “tu madre esta loca”, “vieja chota”, “gente loca”, “pasame el fugo (jugo)”, “dío porco”, “con juicio”, “me cago en el cura bizco” jeje y tantos otros. También recuerdo un último beso que le negué (sin saber que a la mañana siguiente moriría) y del que me arrepentiré por el resto de mi vida.
De mi nona, recuerdo varias de sus comidas, como su flan de chocolate, los veranos en su casa, las compras en el barrio, los dedos regordetes de sus manos, sus épocas de tejido, el sonido de sus suecos que retumbaban por doquier al caminar por la casa, las puteadas cuando se ponía chinchuda, su palabra favorita era: “¡Mierda!” jeje.
Son esas pequeñas cosas las que se extrañan y las que duelen en el alma. Son esas pequeñas cosas las que delatan sus ausencias. Aun hoy después de varios años, puedo conservar en mi memoria el sonido de sus voces, como si ayer mismo los hubiese oído por última vez.

ºo.O QUE NO TE DARÍA O.oº



Que no te daría…
Te daría la luna, si la noche te hace feliz.
Te daría el alba, si no te alcanza la noche.
Te daría los siete mares, si lo pidieras.

Te daría mi mano, si te sintieras caer.
Te daría música, si el silencio te atormenta.
Te daría el viento, si lo pidieras.

Te daría una amistad, si lo que quieres es hablar.
Te daría un abrazo, si te hundes en la soledad.
Te daría el universo, si lo pidieras.

Te daría la vida, si tan solo me la pidieras
.

12 mar 2006

°o.O POEMA IV O.o°



Siluetas plasmadas en las sombras
de ésta desolada noche de verano
ofrecen su baile pasional a los dioses,
exorcizando sus demonios en cada movimiento.

Se beben la brisa extasiadas de placer,
y dejan acariciar sus contorneadas figuras
por las ramas indecentes de los árboles,
estallando una y otra vez ante su contacto.

El aliento lujurioso de aquellas almas
se eleva hacia la inmensidad del cielo,
para ser llovido sobre la Madre Tierra
en la inoportuna mañana que se avecina.

Siluetas noctámbulas, apasionadas,
nacen del deseo oculto tras las sombras
y se desvanecen con la llegada de la neblina
que anuncia el nacimiento de un nuevo día.